José Antonio Navarro Arteaga

José Antonio Navarro Arteaga (Sevilla, 1965), es un escultor español que cuenta con una dilatada carrera de encargos nacionales e internacionales.

Su capacidad para conjugar la síntesis de los grandes genios del pasado, con la técnica de los modernos, hacen que sus cualidades vayan confluyendo en una obra llena de carácter, donde el sentido del movimiento y la serenidad van reflejándose en cada una de sus creaciones, encontrándose en estos momentos, en una madurez plena e ilusionante dentro del mundo del arte.

Entre sus obras más destacadas en sus 30 años de profesión encontramos a Santa María de la Antigua, Patrona de la República de Panamá, figura en mármol esculpida para los Jardines Vaticanos en el año 2013, el Monumento a la Duquesa de Alba (Diciembre 2017), el busto a Cristiano Ronaldo que estará expuesto en el Museo del Real Madrid 2018, la escultura de Santa Ángela de la Cruz para la Santa Iglesia Catedral de Sevilla (2009), el tríptico para la capilla penitencial del Santuario de la Virgen del Rocío en Almonte, Huelva (2011) o la escultura del Beato Marcelo Espínola para la muy conocida Hermandad del Gran Poder en Sevilla (2002).

Monumento a Pepe Peregil

el monumento, de bronce y granito, obra del escultor Juan Antonio Navarro Arteaga, es el colofón a los trámites iniciados por la Asociación de Amigos de Pepe Peregil. La imagen de Peregil mide 2,20 metros de altura y su pedestal 1,20. El trabajo de Arteaga recoge el gesto grandilocuente de Peregil en el momento de entonar una saeta, apoyando su mano derecha levemente en un elemento como si fuera la barra de su taberna Quitapesares. En la solapa, la imagen luce la «Saeta de oro».

Monumento a los campeones del 35

El 28 de abril de 2007 se inauguró en el parque situado tras el edificio Viapol Center de Sevilla, entre las calles Pirotecnia y Presidente Cárdenas, cerca de donde estuvo el Campo del Patronato, un pequeño monumento en homenaje y recuerdo de los jugadores que conquistaron el campeonato de Liga de 1934-35, único logrado en su centenaria historia por el Real Betis Balompié.

El monumento, obra del escultor José Antonio Navarro Arteaga, levantó cierta polémica entre el beticismo al contener diversos errores.