Monumento a Rodrigo de Triana

1973

Escultura realizada en piedra artificial sobre pedestal de ladrillo visto. Representa a Rodrigo de Triana abrazado al mástil y señalando con su mano hacia el lugar donde ve la orilla. El pedestal solo lleva como inscripción la palabra "tierra", que gritó el grumete anunciando el Nuevo Mundo.

La primera estatua de Rodrigo de Triana estuvo en la Plaza de los Conquistadores de la Exposición Iberoamericana de 1929. Al terminar la Exposición se trasladó a la Plaza de Chapina, donde permaneció desde 1940 a 1962. Ésta alzaba su mano con un pergamino, que en la dictadura fue eliminado, pareciendo que levantaba su puño en homenaje al régimen. Con la vuelta de la democracia, la figura fue sucesivamente reparada por el mismo motivo, por lo que al final se decidió encargar una imagen nueva, cuya composición no diese lugar a aquel problema.