León

El origen del mueble heráldico viene de la ciudad de León en España. La ciudad surgió como un castrum llamado Legio, donde se acantonaba la legión romana VI Victrix, y que durante la Edad Media fue evolucionando hasta convertirse en León.1​ El reino de Asturias, cuando avanzó durante la Reconquista hacia el sur y tomó la ciudad, decidió cambiar de nombre convirtiéndose en el reino de León; para ello crearon un mueble heráldico para el nuevo reino, por lo que se diseñó un león rampante en púrpura. No obstante hay constancia de que el rey visigodo Wamba y sus sucesores ya usaban un león de gules sobre ondas en azur. Para el Marqués de Avilés el león del Reino de León se basaría en las armas del escudo de Wamba. De ser cierto el mueble heráldico tendría su origen ya en el reino visigodo de Toledo en plena Alta Edad Media.2​

Tras la unión de Castilla y León en un único reino poco a poco se fue perdiendo el nombre de Castilla y León para pasar a denominarse Corona de Castilla. De todos modos Castilla se apropió del león como símbolo heredado del Reino de León.

En el Renacimiento, en tiempos de Felipe II, una vez conquistada Portugal se representó alegóricamente a España como a un león victorioso ante el dragón (alegoría de Portugal) como se refleja en la portada del libro Philippus Prudens de Juan Caramuel Lobkowitz. Se consideró que Portugal se independizó ilegalmente del Reino de León siglos atrás, de ahí la importancia del simbolismo de la imagen del frontispicio del libro de Caramuel.

Columnas de los leones

En 1764, 190 años después de la inauguración de la Alameda de Hércules como , se iniciaron nuevas obras de gran importancia promovidas por el Asistente Larumbe, que consistieron en la plantación de más de 1600 álamos, el aumento del número de fuentes a seis y la colocación en la zona norte de dos nuevas columnas que el escultor Cayetano de Acosta realizó y erigió rematadas con dos leones portando cada uno de ellos un escudo, el escudo de España y un escudo con el NO8DO de Sevilla.